jueves, 12 de noviembre de 2015

PERO QUE CIEGOS ESTAMOS


Con esta obra intento gritar contra la injusticia que estamos cometiendo con el llamado "tercer mundo". No existe peor desprecio al ser humano que la indiferencia, resultar invisibles a los demás, estar ciegos ante ellos. 
El ébola ha sido uno de los muchísimos ejemplos, pero es el que he querido expresar en esta obra de denuncia. Se morían a miles en África y nos importaba muy poco. Cuando un solo caso llegaba a un país occidental, las alarmas se encendían, pero en su origen poco nos importaba. Mientras los males estuvieran lejos, mucho mejor. 
Abramos los ojos y pensemos en aquellos que no tienen las mismas oportunidades que nosotros